¡Hay que mover!

hojas

Como verán, cambié un poco el look de Chamana Moderna y aprovecho la excusa para escribir sobre los cambios. Empecemos:

¿Por qué modifiqué la página? Por un lado porque quería una estética más sencilla de leer peeeero, como canta Sabina, “nos sobran los motivos”. Sucede que simplemente cada tanto me hace sentir bien cambiar porque eso mueve la energía, permite que no se estanque y da paso a la evolución. Es salir de la zona esa en la que uno ya está tranquilo y permitirse experimentar cosas nuevas, ir más allá de lo dado por elección y no “por marca”, que es cuando lo externo te empieza a, como suele decir la gente, “hacer la vida imposible”.

Imaginemos que nos encontramos en la calle con un viejo amigo. Quizás lo vemos igual que siempre, quizás agotado y con marcas de agobio o sufrimiento, quizás con arrugas de esas que hacen sonreír y delatan el paso de una vida feliz, llevada con sabiduría zen o actitud guerrera. Todos esos son indicadores. La primera persona no cambió, la segunda dejó que pasara la vida a través suyo y la tercera pasó ella por la vida y más aún, por la existencia. Es la diferencia entre estar en el universo propio y crear realidad desde ahí o perderse en universos ajenos donde uno simplemente es arrastrado a una serie de experiencias. Por eso, opto por cambiar a consciencia y por elección. Es la clásica secuencia de cambiar de actividad por lanzarse al vacío y seguir el deseo ( por ejemplo, dejo mi trabajo estable para dedicarme a lo que me gusta) o que de repente se imponga en la realidad de uno un cambio inesperado que desestabiliza. Aún así, si tomamos consciencia tras el golpe, le damos sentido y aprendemos va a convertirse en algo de nuestro pasado que nos condujo a un lugar de mayor evolución (¡puede terminar siendo lo mejor que nos haya pasado porque dio pie a que hagamos algo que no nos animábamos a hacer!), pero si cambia uno es más fácil que todo fluya.

¡Como siempre, la clave está en el equilibrio! No se trata de mudarse todo el tiempo, cambiarse el color de pelo cada semana hasta que se te caiga o dejar a tu pareja porque ya llevan diez años, porque esos podrían ser signos de temor al compromiso o incapacidad de sostener. Sin embargo, la magia del movimiento nos permite descubrir constantemente, arriesgarnos, recibir nuevas informaciones y crecer, y esto podría ser por ejemplo tener cuarenta años la misma pareja pero siempre tener propósitos nuevos en conjunto, o vivir en un hogar toda una vida y cambiar el color de la pared cada tanto. Si nos quedamos siempre en el mismo lugar a la larga se caen las cosas y sucede lo mismo que en una casa, se llena de polvo , se percude, se oxida… Así que a brillar, mi amor!

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: